viernes, 21 de octubre de 2016

Carlitos y Snoopy: La película de Peanuts - Crítica cinematográfica

Una caricatura tridimensional

TÍTULO ORIGINAL: Snoopy and Charlie Brown: The Peanuts Movie
DIRECTOR: Steve Martino
GUIONISTA: Craig Schulz, Bryan Schulz y Cornelius Uliano sobre el comic de Charles Schulz
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2015


Fotograma de Carlitos y Snoopy: La película de Peanuts 

El estudio Blue Sky irrumpió en la industria de la animación a principios de este siglo con Ice Age, La edad de hielo. Su propuesta era sencilla pero resultona y convirtió a la compañía muy rápido en un referente de los largometrajes de 3D, con imágenes animadas por ordenador. Durante estos quince años, sus grandes éxitos han sido la saga de Ice Age, y Rio y su secuela. Ambos proyectos partían de material original, creado por equipo creativo del estudio capitaneados por Chris Wedge y Carlos Saldanha

También han llevado a la pantalla grandes éxitos de la literatura infantil contemporánea como Robots y Epic: El Mundo Secreto escritas ambas por William Joyce o Horton escrita por el ya clásico Dr. Seuss. Pero el público y la crítica siempre han recibido estas propuestas con más tibieza. Por eso no es de extrañar que más de uno no se llevarán las manos a la cabeza cuando la Fox (distribuidora habitual de Blue Sky) anunciará que iban a adaptar a la gran pantalla las tiras cómicas de Carlitos y Snoopy creada por Charles M. Schulz. Y que además que iba a ser un largometraje en 3D alejado del entintado negro tan peculiar del genial dibujante. 

Fotograma de Carlitos y Snoopy: La película de Peanuts 

Finalmente el largometraje se estrenó coincidiendo con el 65º aniversario de la creación de los personajes y la acogida ha sido estupenda. 

El director Steve Martino ha optado por ser fiel, no sólo a los tebeos, sino también a las adaptaciones que Bill Meléndez realizó para televisión, llegando a incluir la característica banda sonora jazzísticas de Vince Guaraldi. El esfuerzo estético es gigantesco y consigue trasladar viñetas, poses y muecas al mundo corpóreo del 3D. Incluso el movimiento de las figuras no es fluido e imita el ritmo sincopado del 2D. El espectador pronto quedará atrapado por la belleza y el colorido de la imagen, por la cantidad de recursos formales utilizados para darle textura tridimensional a la caricatura plana original. 

Quizá tenga que ver con esta fidelidad que el hijo y el nieto del propio Charles M. Schulz han estado involucrados en el proyecto desde el principio. Incluso han colaborado en la escritura del libreto junto al debutante Cornelius Uliano. De hecho la mayoría de las escenas son situaciones sacadas directamente de los comic e hilvanadas con una leve historieta en que Charlie Brown no se atreve a acercarse a la nueva chica de clase. Esto le confiere a la película un poco de trama episódica. Pero no estropea en absoluto, lo que es sin duda una gran película. Y una perfecta recreación en la técnica de los dibujos animados en 3D del mundo de Snoopy.


viernes, 12 de agosto de 2016

Capitán Harlock - Crítica Cinematográfica

Estética aburrida

TÍTULO ORIGINAL: Uchû Kaizoku Kyaputen Hârokku (Space Pirate Captain Harlock)
DIRECTOR: Shinji Aramaki
GUIONISTA: Harutoshi FukuiKiyoto Takeuchi  sobre un manga de Leiji Matsumoto
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2013

Fotograma de Capitán Harlock

El largometraje de animación Capitán Harlock trata de actualizar el personaje manga creado por Leiji Matsumoto en la década de los años setenta y que ya ha sido llevado a la pantalla en varias sagas de anime. En esta nueva reencarnación, el pirata espacial se viste con una capa de 3D hiperrealista y deja atrás su espíritu romántico para sumergirse en una oscura melancolía, victimista y trascendental, similar a la del Batman de Christopher Nolan

La película arranca cuando el joven Logan consigue alistarse en la nave Arcadia capitaneada por Harlock. Pronto descubriremos que es un infiltrado enviado por la corrupta Coalición Gaia, que gobierna la raza humana desperdigada por el espacio y que ve en Harlock su peor enemigo. El objetivo de Logan es asesinar al capitán.

Aunque la influencia de la estética de los videojuegos actuales es obvia, el barroco diseño es espectacular. Cada escenario está cargado de detalles sorprendentes y originales. Las escenas de acción, repletas de efectos especiales, no tienen nada que envidiar a los filmes de superhéroes tan en auge en Hollywood. La animación por captura de movimiento de actores le confiere un realismo que contrasta con las figuras estilizadas de los personajes, pero funciona. El film consigue transportarte a un mundo de ciencia ficción. 

El problema es que cuando llegas allí, los guionistas Harutoshi Fukui y Kiyoto Takeuchi no son capaces de contarte una historia coherente, ni siquiera entretenida. En su excesivo metraje la trama no para de dar giros inconexos uno con los otros, y nosotros, la audiencia, nos perdemos enseguida, a pesar de la abundancia de datos y la repetición de situaciones tópicas. El atormentado Capitán Harlock no consigue despertar nuestra empatía y somos espectadores pasivos, alejados y distantes por la incomprensión del mensaje de su odisea. 

En resumen, un espectáculo estéticamente brillante, pero aburrido en lo narrativo.
 
 

viernes, 29 de julio de 2016

El libro de la vida - Crítica Cinematográfica

Herencia y corrido mexicano

TÍTULO ORIGINAL: The Book of Life
DIRECTOR: Jorge R. Gutiérrez
GUIONISTA: Jorge R. Gutiérrez y Douglas Langdale
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2014

 
Fotograma de El libro de la vida
Jorge R. Gutiérrez es un animador mexicano con años de experiencia en los departamentos artísticos en los grandes estudios de los EEUU, como Cartoon Network o Nickelodeon. Sobre todo se ha encargado del diseño de personajes en series de televisión. En su currículo destacan la adaptación a la pequeña pantalla del comic satírico Mad y la serie ¡Mucha Lucha!
En 2007 creó, junto a su mujer Sandra Equihua, El Tigre: Las aventuras de Manny Rivera, un serial animado dirigido al público latino norteamericano. Durante más de cincuenta capítulos Gutiérrez y Equihua contaban las vertiginosas y estrafalarias aventuras de un superhéroe de trece años. El niño de origen mexicano tenía que lidiar diariamente con un abuelo villano y un padre héroe.

Fue un gran éxito.

Por eso no es de extrañar que cuando el tándem artístico le presentó el proyecto del largometraje El árbol de la vida a su compatriota Guillermo del Toro, no dudara en producirlo. —“Mis hijas aman vuestro programa El Tigre, ¿cómo puedo negarme?”­— les confesó el director de El Laberinto del Fauno.
 
Fotograma de El libro de la vida
El tema de la película, partiendo de una historia totalmente diferente, tiene puntos en común con la serie de animación. En ambas se trata, de uno u otro modo, sobre el legado de la familia, sobre la herencia moral recibida y sobre la conveniencia de seguir o no la vocación del padre o la propia.

En El libro de la vida, Manolo se debate entre ser torero, igual que había sido su padre y el padre de su padre, o lo que siempre ha deseado: dedicarse a la música. En el medio hay una historia de folletín propia de Corín Tellado donde Manolo y su mejor amigo Joaquín luchan por el amor de la misma mujer, María.

Lo que más destaca de la película es el barroco diseño tan arraigado en la cultura mexicana. Gutiérrez toma prestadas la iconografía y la mitología del archiconocido Día de los Muertos y lo universaliza. Los transforma en pop. Las guitarras, los sombreros, las calaveras de colores, las velas por todos lados, el culto a los muertos. Es un diseño en 3D arriesgado pero que acierta al escapar del canon impuesto por Pixar.

La narración, igual que en El Tigre, es apresurada. No paran de suceder cosas una tras otra, un gag  a continuación del otro. También se intercalan numerosos momentos musicales, donde el ganador del Oscar Gustavo Santaolalla adapta a la ranchera mexicana, con gran acierto y gracia, temas de One Direction o Radiohead. A veces el espectador se puede sentir perdido o apabullado por tanta información, o tantos giros en la trama. Gutiérrez lo soluciona abusando, a mi entender, de un recurso facilón: la voz en off. 

Aun así, la película es entretenida, muy original y que huye de los mensajes paternalistas del cine norteamericano. Muy recomendable.
 
 

viernes, 15 de julio de 2016

Los Boxtrolls - Crítica Cinematográfica

Las zapatillas no bastan para ganar la carrera

TÍTULO ORIGINAL: The Boxtrolls
DIRECTOR: Graham Annable y Anthony Stacchi
GUIONISTA: Irena BrignullAdam Pava sobre un libro de Alan Snow
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2014

Fotograma de Los Boxtrolls
 
Los Boxtrolls es el tercer largometraje realizado en la técnica de animación stop-motion por Laika Animation. Esta productora independiente fue creada en la década de los noventa del pasado siglo por el reconocido animador Will Vinton. Pero en la meteórica carrera hacia el éxito de la compañía, que debutó con Caroline (2009), siguió con ParaNorman (2012) y termina con la película que analizamos, Vinton perdió el control de la empresa, de la cual, incluso, fue despedido.

Travis Knight, hijo del multimillonario dueño de la marca de ropa deportiva NikePhil Knight– y que entró en Laika Animation como simple animador es ahora el presidente de ésta y firmará su primer largometraje como director en agosto del 2016: Kubo y las dos cuerdas mágicas. De éste modo se consolida un nuevo estudio en la animación internacional, y cuya seña de identidad es reivindicar el stop-motion.

Anecdotario aparte, Los Boxtrolls es la película menos brillante de la productora. La dirigen Graham Annable y Anthony Stacchi, dos técnicos con un abultado currículo. El primero, como dibujante de storyboards y creador de videojuegos, el otro, como artífice de los efectos especiales de Ghost, Hook o Regreso al futuro. Se entiende, así, que lo más destacable del largometraje sea su apartado técnico.
Fotograma de Los Boxtrolls
Sus diseños son ingeniosos. Mezclan la caricatura sucia con el steampunk, y consiguen repugnar y a la vez aportar carisma a los protagonistas. Para mi gusto las dos mejores escenas son la inicial y la que acompaña a los títulos de crédito finales. En la primera me encantó el tratamiento de la luz, o la ausencia de ella, en contraste con los brillantes ojos amarillos de los Boxtrolls. Una presentación muy propia de un clásico film de terror, y que recoge el testigo de la anterior película del estudio, El alucinante mundo de Norman. Por otro lado, en la última secuencia hacen un chiste metalingüístico donde nosotros, la audiencia, asistimos al laborioso trabajo de animación que hay detrás de cada plano de la película. 

Por eso es una pena que la trama sea tan endeble, que el guion no esté a la altura de tan titánica labor artística. 

Basado en un cuento ilustrado de Alan Snow, la película describe un mundo dividido en una alcantarilla mugrienta donde viven los Boxtrolls y en una ciudad regida por aristócratas de sombrero blanco y devoradores de queso. La historia se aparta del material original para constreñirse a la previsible estructura de aventuras que acaba con una gran lucha entre el bien y el mal, con monstruo gigante incluido.

En definitiva, sus logros artísticos son sobresalientes pero no consiguen ocultar los agujeros en el guion y a ratos se hace aburrida.
 

viernes, 1 de julio de 2016

La canción del mar - Crítica cinematográfica

Odiseo y el Mar

TÍTULO ORIGINAL: Song of the Sea
DIRECTOR:  
GUIONISTA:  sobre una historia de Tomm Moore
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2014

 
La canción del mar, película de dibujos dirigida por el irlandés Tomm Moore en 2014, es una entusiasta loa a un modo peculiar de entender el arte de la animación a la par de una defensa de la variedad de temas que este género puede llegar a tratar.

Actualmente, el mercado está dominado por la animación 3D y repleto de guiones con conclusiones heartwarming, en el que se nos incita a ver un lado idealizado de las cosas. El paradigma de esto es la última obra salida de la factoría Pixar: Inside out. Por el contrario, el director irlandés, en su segundo largometraje, opta por el clásico 2D y por tratar la aceptación del dolor como parte de nuestra vida. Sin cortapisas, sin aspavientos.
 
Fotograma de La canción del mar
 
El film es estéticamente brillante. Una filigrana técnica desde el concepto visual, pasando por una hermosa animación y terminando con unos efectos especiales perfectamente integrados. Todos los elementos se unen en un tapiz armonioso y bello, que se va desvelando poco a poco durante toda la película ante un atónito espectador. 

Igual que en su anterior película, la nominada al Oscar: El secreto del libro de Kells, Tomm Moore confía el concept art a su compatriota Ross Stewart. Consigue así establecer un estilo propio y característico enraizado en la cultura popular irlandesa, y además logra diferenciarse de otros estudios europeos de animación –devotos de la línea clara–. Sus personajes heredan las líneas coloridas y sus fondos las texturas a lápiz o a acuarela propias de la ilustración infantil de larga tradición en Europa. También sus juegos de perspectiva evocan las pinturas naif de Klimt, y como aquellas, bajo su aparente sencillez se esconde una complejidad de concepto y de ejecución.
 
Fotograma de La canción del mar
 
El guion parte de la típica estructura de viaje de vuelta a casa. Narrada tantas veces desde el Ulises de Homero. Sobre esos cimientos, el film se sitúa en la Irlanda actual ─con sus pubs y sus pintas de cerveza negra, con su abuelas bebedoras compulsivas de té y con sus gruñones conductores de autobús─ para adentramos poco a poco en un mundo mágico. Un mundo mágico, donde se reconoce el folklore irlandés: los gigantes de piedras, los druidas y por supuesto selkies, esos seres medio foca medio humanos que pueblan el mar del título. Sus personajes son oscuros, quizá tristes y melancólicos, pero al ser tratados con normalidad, desmitifican su dolor.

Tomm Moore con sus dos películas ha marcado el camino a seguir por los estudios de animación europeos. Marcar la diferencia estética y temática con tus vecinos norteamericanos. Todo era sencillo, se trataba únicamente de volver a casa.
 
 

viernes, 24 de junio de 2016

Dragon Ball Z: la batalla de los dioses - Crítica Cinematográfica

La popularidad del Manga

TÍTULO ORIGINAL: Doragon bôru Z - Kami to Kami
DIRECTOR: Masahiro Hosoda
GUIONISTA: Akira Toriyama y Yûsuke Watanabe
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2013

Fotograma de Dragon Ball Z: la batalla de los dioses


Dragon Ball popularizó el manga en el mundo entero entre finales de los años ochenta y principio de los noventa. Generaciones de niños crecieron delante de la pantalla del televisor esperando un nuevo episodio de las aventuras de Songoku. España no quedó libre de la ola de popularidad animada llegada desde Oriente. El éxito de la serie, que en principio se emitía en los canales autonómicos, proporcionó cuantiosas audiencias a las recién creadas TVG, TV3 y ETB.

Akira Toriyama fue el creador de este pastiche de ingeniosas aventuras, amores de telenovela, comedia gamberra y muchas, muchas peleas, que aún hoy sigue teniendo millones de adictos en todo el mundo, ansiosos de cualquier novedad alrededor de sus personajes favoritos. En 1996, al finalizar la saga Dragon Ball Z, Toriyama cansado de la franquicia, se desvinculó de ella para trabajar en otros proyectos. Toei Animation, la productora del anime, continuó la historia con la saga Dragon Ball GT. El interés del público decayó. Aunque, como ya dije antes, una gran base de fans continuó apoyando cada emisión. Ahora, después de casi veinte años, Akira Toriyama ha vuelto con intención de revitalizar a sus criaturas.

Dragon Ball Z: la batalla de los dioses estrenada en 2013 supone la decimoctava película protagonizada por Songoku. Su argumento entronca directamente con la serie, allí donde la dejó Toriyama, entre el episodio 517 y 518 –entre Dragon Ball Z y Dragon Ball GT–, rellenando un espacio en blanco, dejado tantos años atrás. El regresó del célebre autor de Dr. Slum a su serie más conocida, ha generado una gran expectación. En Japón, su país de origen, las salas se llenaron, convirtiéndose en una de las películas más taquilleras del año. Nadie ha resultado defraudado.

En esta corta aventura –el film apenas dura ochenta minutos–, Songoku se enfrenta a Bills, el Dios de la Destrucción que ha viajado a la Tierra siguiendo una estrambótica profecía. Con tan mala pata, que el dios con facciones gatunas aterriza en el patio de la casa de Bulma cuando esta celebrado su cumpleaños junto a todos sus amigos.
 
Fotograma de Dragon Ball Z: la batalla de los dioses
No es una gran película, pero condensa el espíritu original de la serie. Su humor picarón y sus épicas batallas cumplen con los deseos de los nostálgicos. También que casi todos los personajes de la serie aparezcan ─a veces en breves intervenciones─, con la excusa de reunirse para la fiesta de Bulma. El diseño de Toriyama es reconocible. Sus personajes de angulosas formas, y repletos de detalles pueblan un mundo atemporal con dinosaurios y brillantes maquinas voladoras, planetas de colores imposibles y villanos con encanto. Los clásicos recursos de animación limitada de la serie se actualizan con el uso del 3D y de modernos efectos digitales.

La trama del guion es lo más endeble. El objetivo de los personajes es buscar un divertimento en su hastiada vida. Y deciden enfrentarse por el mero hecho de medir sus fuerzas. Es verdad que la sucesión de gags y el tono auto-paródico hacen que te olvides de los fallos del libreto. Pero hacia el final, cuando tiene lugar la gran batalla, las desmesuradas y prolijas explicaciones se hacen un poco monótonas y el ritmo trepidante, imperante hasta ese momento, decae a demorado. El final es abrupto y ni los personajes ni la historia llegan a alguna conclusión convincente. 

Akira Toriyama ha prometido seguir trabajando en Dragon Ball. Parece que La Batalla de los Dioses es sólo un buen episodio de algo mejor que todavía está por venir.
 


 

lunes, 16 de mayo de 2016

El Rey de los Cerdos - Crítica Cinematográfica

El recuerdo de un perdedor

TÍTULO ORIGINAL: Dwae-ji-ui Wang - The King of the Pigs
DIRECTOR: Sang-ho Yeon
GUIONISTA: Sang-ho Yeon
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2011
Fotograma de El Rey de los Cerdos

El Rey de los Cerdos es el primer largometraje del director surcoreano Sang-ho Yeon. Fue estrenado en 2011, sólo dos años antes de The Fake, película de la que ya hablé AQUÍ. Como aquella, el film animado se podría encuadrar en el género del thriller pero su argumento esconde una profunda crítica de la realidad actual, más propia del cine social. Es una película dirigida a adultos, no por su violencia explícita, que la hay en cantidad, sino también por la implícita que exhibe en la cruda caracterización de los personajes.

Los protagonistas Jong-suk y Kyung-min quedan una noche, después de quince años sin verse. Uno es escritor en ciernes, otro un exitoso hombre de negocios. Durante la cena comienzan hablar de Chul, un antiguó compañero de curso que se reveló contra los abusones de la clase. Las historias de los niños acosados en la escuela y las de su vida adulta, avanzan paralelamente describiendo los avatares y sufrimientos del acoso escolar y sus consecuencias.

Es un acierto, haber escogido la animación para contar una historia tan cruel. Lejos de restarle dramatismo, o acritud, consigue transmitir mejor las dudas, las ansiedades, las pesadillas de los personajes. Por ejemplo: el fantasma del gato parlanchín es inquietante. Un espeluznante trasunte del Pepito Grillo de Pinocho
 


Quizá el trazo grueso del diseño venga impuesto por el bajo presupuesto de la producción, pero transmite a la perfección la dureza de los hechos relatados. Así el estilo gráfico más realistas y el guion más complejo, grave y sutil que el de otras películas de animación ─esas llenas de princesas, magos y dragones─ emparientan El Rey de los Cerdos con el comic alternativo occidental de los setenta, pero sobre todo con el de los ochenta. Ese mismo que abrió el comic al público adulto.

Espero con expectación la siguiente película de Sang-ho Yeon, estrenada en su país este mismo año. Y espero que más artistas sigan su camino para reivindicar el cine de animación dirigido sólo a segmentos de edad concretos como el de adultos 
 
 

viernes, 6 de mayo de 2016

Zootrópolis - Crítica Cinematográfica

Animalario Noir, Una Personificación Ejemplar

TÍTULO ORIGINAL: Zootopia
DIRECTOR: Byron Howard, Rich Moore y Jared Bush
GUIONISTA: Jared Bush y Phil Johnston
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2016


Entré en la sala de cine a ver Zootrópolis de mala gana. Me había reído con el primer tráiler en el que más que desentrañar la historia se nos presentaba el universo donde discurría la película, plagado de modernos animales antropomórficos. Pero las críticas posteriores al estreno clasificaban al film de decepcionante. Y mi entusiasmo inicial se apagó, tanto qué, tardé casi dos meses en decidirme en ir a verla.

Judy Hopps (Ginnifer Goodwin) una inocente y optimista conejita de pueblo siempre ha soñado ser policía en la gran ciudad. Después de superar con dificultad las pruebas de acceso, y hacer caso omiso a la oposición de sus padres, unos tradicionales granjeros, se muda a Zootropolis. Pronto se ve abrumada por una urbe cosmopolita y dividida en varios barrios cada uno con sus diferentes hábitats, uno cubierto de nieve otro por las arenas del desierto el otro poblado de árboles selváticos. Pero cuando creía que ya lo había conseguido, Hopps se da cuenta que el cuerpo de policía no confía en ella. Para demostrar su valía, se verá forzada a aceptar el reto de resolver un caso en cuarenta y ocho horas y aliarse con un zorro dicharachero y estafador llamado Nick Wilde (Jason Bateman).

 Me pareció que Zootropolis es a las novelas de Raymon Chadler lo que Basil el ratón súperdetective (una de mis favoritas entre las películas de Disney) fue a las de Sherlock Holmes, un homenaje desde un mundo poblado por mamíferos. Zootropolis y sus barrios son un equivalente a Los Ángeles y sus suburbios perfectamente caracterizados: oficios y razas, riqueza y miseria. Al igual que en la novela de Raymond Chadler, La hermana pequeña, la protagonista se encarga de una extraña desaparición y se ve arrastrada a un peligroso mundo de gánsteres, corruptos y de conspiraciones.
 
Fotograma de Zootrópolis (Zootopía)
Los directores Byron Howard, Rich Moore y Jared Bush se valen de los simpáticos animales para insuflarle humor a tan oscura trama. El diseño es más anguloso de aquellos a los que nos tiene acostumbrados el almibarado Disney. Pero su cuidadísima animación bebe directamente de todas las grandes películas del estudio del maestro Walt. Hay dos escenas culmen en el film donde la animación roza la perfección, usando recursos opuestos. Una de ellas es la persecución a través de una diminuta ciudad de roedores, donde las hilarantes situaciones se van encadenando a una endiablada velocidad. Después, una mención aparte merece, la escena de los perezosos, quizá, uno de los mejores gags que haya visto en la pantalla en los últimos años. En este caso, el equipo creativo dilata un único chiste hasta lo imposible, logrando un in crescendo con un remate genial.

Quizá la película tarde en arrancar, el tema musical de Shakira al principio de la película mientras se nos describe la ciudad se me hizo eterno. También tuve la sensación de que la película tuviera dos finales, los dos muy parecidos en la conclusión: la corrupción de los poderosos parece inevitable. Pero esos pequeños errores no afean una película brillante y divertidísima. 

viernes, 29 de abril de 2016

Moomins on the Riviera - Crítica Cinematográfica

Finlandeses en la Costa Azul

TÍTULO ORIGINAL: Muumit Rivieralla
DIRECTOR: Xavier Picard, y Hanna Hemilä
GUIONISTA: Leslie Stewart, Annina Enckell, Hanna HemiläXavier Picard y Beata Harju
BASADA EN LOS PERSONAJES: Los Moomin creados por Tove Jansson
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2014

Fotograma de Moomins on the Riviera
Los Moomins son unos personajes creados, a mediados de la década de los cuarenta, por la autora finlandesa Tove Jansson. Primero fue un libro ilustrado escrito en 1939 y que se publicó en 1945, al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Se tituló: La llegada del cometa. Los héroes de esta obra protagonizarían, después, una tira cómica desde los años cincuenta hasta 1975. Esta tira se publicaría regularmente en Finlandia, Suecia y Reino Unido simultáneamente. Más tarde se recopilaron en un tomo bajo el título de Moomintroll and the End of the World.

La fantástica vida de tan rocambolescos personajes se extendió por varios libros infantiles y más comics. Incluso, cuando Tove Jansson se cansó de los personajes, su hermano Lars Jansson continuó desarrollando sus aventuras en diversos formatos. En España, su publicación fue irregular, pero actualmente se puede encontrar la colección de libros editados por Siruela y sus viñetas compiladas en dos volúmenes por Coco Books.

Los Moomins alcanzaron aún mayor éxito internacional con la adaptación a una serie de dibujos animados, coproducida y emitida por TVE a principios de los años noventa. Aunque el estilo del dibujo se veía influenciado por el Anime ─el estudio de animación y los directores artísticos eran japoneses─, el espíritu de la obra se mantenía intacto. Era una serie dirigida a niños, pero mantenía una ácida crítica de nuestro estilo de vida supuestamente “civilizado”. Después de un centenar de episodios, la serie culminó en un largometraje estrenado directamente en video, Un Cometa en el Valle Moomin, basado en el primer libro de la serie.
 
 
Fotograma de Moomins on the Riviera

En 2014, cuando se celebraba el centenario del nacimiento de su autora, se estrenó en Finlandia Moomins on the Riviera, inédita aún en España. Basada en el comic del mismo título, cuenta como la familia con forma de hipopótamo se embarcan en un viaje rumbo a la Rivera; donde la unión de los miembros de la familia se verá amenazada por la entrada en escena de la estrella del cine Audrey Glamour, el playboy Clark Tresco o el escultor Marquis Mongaga.

 El diseño de personajes es fiel a los originales. Y el tratamiento de color, inspirado en las ilustraciones del principios de los sesenta, sorprende. A pesar de prevalecer los colores planos, consigue perspectiva con originales combinaciones. Pero el gran problema es el guion. Las historias están deslavazadas, no tienen un punto de unión. Y las bromas o gags son demasiado ingenuos, demasiado naif. Además, carece de cualquier atisbo de crítica a la sociedad contemporánea. El ritmo de la película va decayendo e incluso el público infantil pierde el interés de lo que pasa en la pantalla.

El film es una buena oportunidad desaprovechada. Podría ser una gran obra, pero no funciona, motivado por un mal guion.
 
 

viernes, 22 de abril de 2016

The Fake - Crítica Cinematográfica

Realidad de un color desolador

TÍTULO ORIGINAL: Saibi
DIRECTOR: Sang-ho Yeon
GUIONISTA: Sang-ho Yeon
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2013

Fotograma de The Fake

La película de animación The Fake pretende ser un retrato descarnado de la sociedad surcoreana actual. Se vale para ello en posar su pesimista mirada sobre una aldea poblada de hombres violentos y machistas y por mujeres retrogradas que consienten los abusos. Allí llega una banda de estafadores que bajo una falsa iglesia se aprovechan de la ignorancia de los lugareños para arramplar con sus ahorros. 
 
Al mejor estilo de un thriller setentero acompañamos al mezquino Chilseong en su intento de desenmascarar a los farsantes. No se me ocurre equivalente mejor que Memories of Murder (2003) del también surcoreano Joon Ho Bong. Su atmosfera empapada en la niebla, su violencia explícita y reiterada, la mofa de la ineptitud policial y la crítica social, son muy similares.
 
The Fake es el segundo largometraje dirigido por Yeon Sang-ho, después de The King of Pigs. Al igual que entonces, su ajustado presupuesto no le ha impedido trazar una gran obra, con un ritmo trepidante y con originales giros argumentales. Es sabido que en Corea del Sur se animan la mayoría de las series del mundo (ya se reían los Simpson en el episodio dirigido por el graffitero Banksy en 2010) y especialmente los productos animados de su vecino Japón.
 
Pero no hay un ápice de los rasgos que caracterizan al diseño de personajes del anime en este film oriental. De hecho, sobresale por un diseño hiperrealista, con ojos chicos, arrugas y ceños fruncidos. La animación es fluida y sin pausa. Los fondos hermosos y repletos de detalles.
 
Una película dura pero recomendable.
 
Fotograma de The Fake


Curiosidades

El film únicamente se estrenó comercialmente en Corea del Sur, EE.UU. y en España.
 
En nuestro país tal vez ayudó que obtuviese en el 2013 el premio a Mejor Película de Animación en Festival de Sitges y el Festival de Gijón (ex-aequo con Cheatin’ de Bill Plympton)


 

viernes, 15 de abril de 2016

Mad Monster Party? - Crítica Cinematográfica

Loca fiesta monstruosa


TÍTULO ORIGINAL: Mad Monster Party?
DIRECTOR:
GUIONISTA:  y Arthur Rankin Jr. 
AÑO DE PRODUCCIÓN: 1967

Fotograma de Mad Monster Party?
El Barón Boris von Frankenstein ha logrado concentrar en una probeta la fórmula del Secreto de la Destrucción Total. Para celebrar el hallazgo organiza una convención en una isla privada perdida en medio del océano. Invita a todos sus amigos: al Conde Drácula, al Hombre Lobo, a Cuasimodo, al Doctor Jackie, el Hombre Invisible, la Criatura del Pantano y la Momia. Por supuesto, también asisten al Monstruo de Frankenstein y a su mujer. Pero la fiesta se le irá de las manos cuando transciende que el Barón planea retirarse y ha decidido cederle su puesto a… ¡un humano! Un sobrino lejano que apenas conoce. En resumen, el presidente de la Organización Internacional de Monstruos será un desconocido.

Mad Monster Party fue uno de los primeros largometrajes animados dirigidos por Jules Bass y producidos por su empresa Rankin/Bass Productions; poco antes de hacerse famosos ambos por sus especiales de Navidad para televisión protagonizados por Rudolf, el reno de Papa Noel. 

Mad Monster Party interpretada por un anciano Boris Karloff, en el papel del Barón Frankenstein, no tuvo especial éxito en su momento, pero con los años se ha convertido en un film de culto, adorado por muchos y reivindicado por cineastas tan importantes como Tim Burton o Andrew Stanton (guionista de Toy Story y productor de Pixar). 

La animación en stop-motion de las marionetas ha quedado un poco anticuada. No es fluida, más bien parece hecha a trompicones. Abusa de los fundidos a negro y el final, con la aparición de un King Kong naranja, el ritmo del metraje se resiente. Por el contrario, el diseño de dichos muñecos, y los estrafalarios escenarios son un canto al pop de los años sesenta. También del gusto de los nostálgicos de la estética colorista de los anuncios americanos del periodo de la Guerra Fría. No le faltan ni las onomatopeyas animadas en 2D al estilo del Batman de Adam West, serie coetánea a esta película. Además la banda sonora al estilo jazz es un valor añadido. Lo mejor, en mi opinión, son los números musicales compuestos por el propio Jules Bass con ayuda de Maury Laws
 
Los zombi-botones de Mad Monster Party

Un capítulo aparte necesitaría para explicar la gran influencia que ha tenido Mad Monster Party? en la actual Hotel Transilvania de Tartakovsky (uno de mis directores de animación favoritos). No solo el concepto básico del argumento se asemeja ─el paraíso de los monstruos es ultrajado por un humano─ si no algún diseño de personaje es descaradamente parecido. Por ejemplo, los zombis-botones o el bobalicón monstruo de Frankenstein y la listilla de su mujer.

Es divertida y un poco gamberra. No está publicada en España, pero merece la pena rebuscar en el mercadillo de Internet. Hay alguna copia a muy buen precio.
 
 

viernes, 8 de abril de 2016

El huevo del ángel - Crítica Cinematográfica

El misterio del Anime

TÍTULO ORIGINAL: Tenshi no Tamago - Angel's Egg
DIRECTOR: 
GUIONISTA: Yoshitaka Amano y Mamoru Oshii
AÑO DE PRODUCCIÓN: 1985

Fotograma de El huevo del ángel  
En 1985 el director de animación japonés Mamoru Oshii unió su talento a su compatriota, el ilustrador, Yoshitaka Amano, para llevar a cabo una película animada de título Angel’s Egg destinada para su explotación en video, también llamadas OVA, siglas de Original Video Anime (en japonés orijinaru bideo animēshon). Este tipo de producciones, en auge durante la década de los ochenta, se caracterizan por la libertad creativa para tratar cualquier tipo de tema; dejando muchas veces de lado al público infantil al que normalmente iban dirigidas las producciones animadas, hasta entonces.
 
Mamoru Oshii ─años más tarde realizador de Ghost in the Shell, anime futurista de referencia─ y Yoshitaka Amano ─conocido por ilustrar las novelas de Vampire Hunter D y  diseñar el arte del videojuego Final Fantasy─ aprovecha dicha libertad para crear una película casi sin argumento, y repleta de simbolismos. El film está protagonizado por una niña que protege un huevo grande como el de una avestruz. En su recorrido por una ciudad tenebrosa y vacía se cruza con una especie de caballero que porta un bastón en forma de cruz. Nunca sabremos porqué la niña mima tanto el huevo o qué contiene éste huevo, el cual oculta bajo su vestido, como si lo empollara.
 
Personalmente, la película se me hizo eterna. Sus setenta minutos de duración se convierten en interminables. Cada encuadre es una maravilla de la perspectiva, del color y del diseño. La animación es espectacular. Dentro de los parámetros del anime, con poco movimiento y una cantidad ingente de detalles, destaca por la cantidad de recursos utilizados. Los diseños de personajes de trágica palidez y la arquitectura Neo-Gótica con que encuadra los siniestros paisajes Amano impresionan, apabullan  a pesar  del tiempo transcurrido, y se mantienen vigentes treinta años después. La música  suple a los casi inexistente diálogos, y su originalidad ayuda a crear una atmosfera que trasmite un desasosiego como de escalofrío al espectador.
 
Otro fotograma de El huevo del ángel
Pero eso no basta para construir una película. No hay argumento. Nada sucede. Ni siquiera consigue una cadencia que enganche al espectador a base de sus filigranas técnicas. Es bonita al principio y es bonita al final. Es de una belleza plana. Hay un intento de reflejar una estructura circular con el aterrizaje de la nave al principio y el despegue al final. Pero se queda en eso. En un intento.
 
Algunos críticos defienden que es una obra maestra llena de simbolismos, cristianos en su mayoría. A mí me parecen aseveraciones de Perogrullo  basadas en lo superficial. Por ejemplo, el mencionado bastón en forma de cruz, la muerte y la “elevación a los cielos” de la protagonista, la estatua con las manos entrelazadas alrededor del huevo. Principalmente creo que planos generales de casi dos minutos, observando como una hoguera se apaga, no transmite nada que no sea sopor.
 
La animación es preciosa, o mejor: preciosista. Brillante. Pero hay que armarse de paciencia para disfrutar de estas últimas virtudes.
 

Curiosidades

La revista española especializada en terror, fantasía y ciencia ficción ScifiWorld la situó en el octavo puesto del Top Ten de las películas imprescindibles enmarcadas en la fantasía oscura.

Parte de la animación se reutilizo en el largometraje de ciencia ficción In The Aftermath: Angels Never Sleep coproducción australiana japonesa de bajo presupuesto donde Mamoru Oshii firma el guion con Carl Colpaert (también director de este film).

viernes, 1 de abril de 2016

Wizards (Los hechiceros de la guerra) - Crítica Cinematográfica

Error colorista

DIRECTOR: 
GUIONISTA:
AÑO DE PRODUCCIÓN: 1977

Fotograma de Wizards (Los hechiceros de la guerra) 

Desde el principio de su carrera, Ralph Bakshi, se ha esforzado por innovar en el campo de la animación. Para ello, ha corrido grandes riesgos y en la mayoría de las ocasiones ha alcanzado resultados destacables, obras sobresalientes. Son ejemplos: Coonskin, Tygra: hielo y fuego, o la adaptación animada de El señor de los anillos. En otras el resultado ha sido menos acertado…
 
Wizards (Los hechiceros de la guerra) se englobaría en esta última categoría.

En el prólogo del film del que hablamos se explica el fin de la humanidad causado por una gran guerra nuclear. En consecuencia, en la Tierra, después de un largo periodo, habitada únicamente por mutantes, surgen seres mágicos como duendes y hadas. La lucha entre dos magos, hermanos y gemelos, uno defensor de la magia y otro de la tecnología, marcan el principio de la trama.

El diseño de personajes es interesante. Sobre todo la combinación de colores es muy original. El mejor ejemplo es el personaje del asesino Peace. Pero el gran problema de la película es el guion y su mensaje demasiado moralizante, obvio en su antibelicismo palmario por la pobreza del argumentarlo que cae continuamente en lugares comunes. Basando sus personajes en los estereotipos de una aventura de espada y brujería, la narración de Ralph Bakshi es confusa y pobre. Hay demasiados interludios donde se vale de una voz narradora para intentar aclarar que acontece y la animación da paso a unas pobretonas ilustraciones carentes de movimiento. También en los momentos de acción, sobre todo en las batallas, el director opta por la rotoscopia, aumentando el desconcierto del espectador ávido de acción.
 

Peace es uno de los protagonistas de Wizards (Los hechiceros de la guerra)

Quizá todas estas deficiencias se deban a los problemas de financiación que sufrió la película durante su realización. La Fox (productora de la película) se negó a aprobar un desfase de cincuenta mil dólares que Bakshi necesitaba para acabar la película y el animador se vio obligado a utilizar técnicas más baratas. 

La leyenda cuenta que esta película le abrió las puertas, al director de origen palestino, a la primera adaptación a la gran pantalla de El señor de los anillos, en la que llevaba trabajando desde 1976. Lo que deja en evidencia que de los errores se aprende y que un artista necesita equivocarse para encontrar la perfección.
 
 


Curiosidades


Mark Hamill prestó su voz a Sean, el despiadado rey de las hadas. La producción de esta película coincidió con la de Star Wars, película que le lanzaría a la fama. Pero durante su carrera Mark Hamill ha doblado a multitud de personajes de animación desde el Duende Verde de Spiderman, en la serie animada hasta el Joker en varios largometrajes de DC comics realizados directamente para televisión. Este mismo año volverá a encarnar al archienemigo de Batman en la adaptación a la pequeña pantalla de La broma asesina; comic de Alan Moore y Brian Bolland.

El actor de doblaje Bob Holt dio vida al mago protagonista: Avatar. Bob Holt ya había trabajado con Ralph Bakshi en El Gato Fritz. También dobló a Hulk en su primera encarnación animada para televisión, participó en Dragones y Mazmorras y en Lucky Luke. Antes de morir en 1985 fue uno de los actores que prestó su voz a Mogwai y a los Gremlins en la primera película.

viernes, 18 de marzo de 2016

El gato del Rabino (Crítica Cinematográfica)

Inteligente minino

TÍTULO ORIGINAL: Le chat du rabbin
DIRECTOR:  y
GUIONISTA: Sandrina Jardel y Joann Sfar
BASADA EN EL COMIC: El gato del rabino de Joann Sfar
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2011

Fotograma de El gato del rabino

El Gto del Rabino, película de animación francesa estrenada en 2011, cuenta las vicisitudes de un gato que tras comerse un loro comienza hablar. Su parloteo es ingenioso y perspicaz. Y su pobre dueño, un rabino en el Argel de los años veinte, sufre las impertinencias y los comentarios escépticos del animal.

El responsable de esta sátira, a la religión en general y al judaísmo en particular, es obra de Joann Sfar, reconocido guionista y dibujante de tebeos galo. Su origen judío y su formación filosófica se ven reflejados en la que sin duda es su obra más personal, la cual antes de película fue comic ─los cinco volúmenes están publicados en España por Norma Editorial─. Muy en la línea de otras adaptaciones del comic del país vecino, como Corto Maltés (2002), Persepolis (2007) o este mismo año la maravillosa Avril et le monde truqué. En su paso al cine de todas estas obras gráficas sobresalientes, los dibujos intentan ser lo más fieles posibles al original. Las líneas características de las litografías se traducen en el caso de El Gato del Rabino en aparatosas sombras, y en cuidadísimos detalles cuando los personajes aparecen en primer plano.
 
Fotograma de El gato del rabino
 
Quizá naufrague el guion. Con la intención de condensar todos los álbumes en un solo metraje en vez de centrarse en uno de ellos, la historia se resiente. No es capaz de escapar de la estructura episódica, donde las aventuras van sucediendo una tras otra, sin cohesión entre ellas, y los personajes secundarios aparecen y desaparecen sin sucesión de continuidad. Incluso, durante una larga parte del metraje, el gato “parlanchín” se torna mudo.

Aun así, es una película notable. Únicamente por disfrutar de las disparatadas discusiones del gato con el rabino, merece la pena verla y oírla.
 
 
 

Curiosidades

El gato del rabino no se llegó a estrenar en España. Únicamente fue exhibida en festivales como el de Gijón o en el Barcelona Jewish Film Festival.

Joann Sfar es un prolífico artista de comic. Su obra más famosa y extensa es La Mazmorra de la que planea llegar a los trescientos números. Pero su obra no se limita al noveno arte. Ha dirigido la película biográfica Gainsbourg (Vida de un héroe) sobre el icónico cantante francés y en agosto del año pasado estrenó en su país el alocado thriller La dame dans l'auto avec des lunettes et un fusil, adaptación de la celebre novela de Sébastien Japrisot.

viernes, 11 de marzo de 2016

Inside Out (Del revés) - Crítica Cinematográfica

Érase una vez... el pensamiento

DIRECTOR: Pete Docter y Ronnie del Carmen
GUIONISTA: Pete Docter, Meg LeFauve y Josh Cooley
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2015

En Hollywood hay una máxima sobre el cine de animación: si tu historia se puede rodar en imagen real por qué hacerla animada. El equipo creativo de Pixar sigue a pies juntillas esa sentencia (apotegma) y busca recrear personajes y escenarios imposibles de representar en un rodaje convencional. Aunque después sus creaciones transmitan sentimientos fuertemente humanizados, herederas inconscientes de las antiguas fábulas. 

Si en la saga de Toy Story los protagonistas eran juguetes, en Cars y su secuela eran automóviles de todo tipo, en Inside Out (Del revés) son los sentimientos. En “un más difícil todavía”, esta vez se atreven a darle forma antropomórfica al Miedo, Asco, Ira, Tristeza y Alegría hijas de la imaginación de Riley, la protagonista.


Fotograma de Inside Out (Del revés)
 


Riley es una chica que disfruta o padece toda clase de emociones, que influyen en sus acciones y recuerdos. Su vida ha estado marcada por Alegría hasta el día que sus padres deciden mudarse, desde su Minnesota natal a San Francisco, en busca de una nueva vida. Éste gran cambio, unido a que la niña sufre lo que le diagnostican como pre-adolescencia, repercute en su interior y propicia que Alegría y Tristeza se mezclen en una difícil aventura, perdiéndose juntas en los recovecos del cerebro.

Lo que los directores Pete Docter (Up) y Ronnie Del Carmen se proponen es mostrar de la forma más sencilla y didáctica lo que pasa en nuestro cerebro ante los avatares de la vida. ¡Qué no es poco!. Y la genialidad es, qué lo consiguen. 

Retratan los engranajes de la mente creando un mundo fantástico, colorista e ingenioso. Apabulla como explican de una manera gráfica, y muy excelentemente fundamentada, los procesos del control de nuestro entendimiento. Procesos como la creación de sueños, son representados mediante un estudio de cine; donde el guión, son los recuerdos y las cámaras, tienen un filtro de distorsión de la realidad.
Fotograma de Inside Out (Del revés)
Es cierto que el modo de representación se puede parecer al de la serie Erase una vez la vida (sobre todo esa consola de mandos instalada en el cerebro). Pero aquí llega a cuotas más altas. Un buen ejemplo es la escena en que Alegría y Tristeza se atreven a cruzar el pensamiento abstracto, convirtiendo la narración en una filigrana artística, condensando diferentes técnicas de animación en apenas dos minutos. O también, cuando explica la evolución de nuestro pensamiento en una escena cómica entre los padres de la protagonista, introduciéndose en la cabeza de cada uno.

En los siguientes años Pixar ha anunciado una batería de secuelas de sus franquicias (Buscando a Dory, Los Increibles 2, Toy Story 4). Después de esta película ¿cómo podrán sorprender otra vez Pixar? La verdad que esa pregunta ya se ha oído más veces y los de Pixar han respondido con un golpe de efecto más impactante.
 
 

Curiosidades

El co-director Ronnie Del Carmen es un animador con gran experiencia en el medio. De origen filipino trabajo en Apocalipsys Now como pintor en el departamento de arte. En 1989 se mudó a EE. UU. Desde entonces ha trabajado principalmente como ilustrador de storyboards. Destaca su participación en la clásica serie animación de los noventa Batman o en el largometraje de Dreamworks La ruta hacia El Dorado. En el año 2000 se unió al equipo de Pixar.

Del Carmen trabajó en el mundo del comic: en DC, Dark Horse, y más recientemente diseñando portadas para Marvel. En 2003 auto-publicó la novela gráfica Paper Biscuit.

viernes, 4 de marzo de 2016

La oveja Shaun - Crítica Cinematográfica

Esquilando lealtad

DIRECTOR: Mark Burton, y Richard Starzak
GUIONISTA: Mark Burton, y Richard Starzak
BASADO EN LOS PERSONAJES CREADOS POR Callum Blades y Nick Park
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2015

Fotograma de La oveja Shaun
La oveja Shaun nació como personaje secundario de Wallace & Gromitt, la creación insignia de la factoría de animación instalada en Bristol (Inglaterra) Aardman Animations. Concretamente su primera aparición fue en el tercer cortometraje, segundo en ganar un Oscar, allá por el año 1995: A Close Shave. Largo ha sido el camino desde entonces para la ovejita y sus acólitas. En 2007 se estrenó una serie de televisión donde se desarrollaba su “universo”, o más bien la granja, donde vive este simpático ovino. Y por fin sus locas y mudas aventuras llegan a la gran pantalla con La oveja Shaun: La película en el año 2015.

En principio, trasladar las aventuras de Shaun a un metraje de ochenta y cinco minutos se plantea como una tarea difícil, por no decir casi imposible. Pero los directores y guionistas Mark Burton y Richard Starzak, con cientos de horas de animación realizadas a sus espaldas, solventan la papeleta con gran maestría. Echan mano del humor sencillo pero no carente de ironía y mala leche, sin importarles que el film vaya dirigido a niños. Al mejor estilo de las películas mudas de Chaplin y Buster Keaton encadenan un gag con otro sin que se resienta el argumento.

Pero bajo la aparente sencillez de su guion se esconde una entrañable historia de amistad. Una ficción que ensalza, sin alharacas ni grandes cursilerías, la lealtad y la camaradería entre una particular familia que sentirás como tuya. El estudio Aardman, sin abandonar sus raíces inglesas, dan una lección, una vez más, de la universalidad de contar una buena historia.

Curiosidades

Los gruñidos y exclamaciones (que no diálogos) del villano de la película lo interpreta Omid Djalili, famoso cómico británico-iraní también conocido por sus intervenciones en Gladiator y La Momia.
La banda sonora incluye la canción Feels Like Summer compuesta por Ilan Eshkeri (que se encarga también del resto de la música de la película) en colaboración con Tim Wheeler (vocalista de la banda de rock Ash), y Nick Hodgson  (el batería y líder de los Kaiser Chiefs).